viernes, 23 de abril de 2010

¿Del montón o no?

Cuantas veces me habré sentido simplemente parte del montón, un número entre la gente, un nombre más de la lista.

Cada día nos enfrentamos a toma de decisiones, ya sean precipitadas o con tiempo de análisis, es algo cotidiano. Tratamos de tomar lo más acertado a nuestro paso, lo mejor para nosotros y los nuestros. Las masas también toman decisiones en las cuales nos vemos obligados a aceptar, nos dejamos llevar como las olas mueven a los caracoles. ¿Cuántas veces nos ha pasado esto?

Cuando nos movemos con la multitud llegamos a lugares que no teníamos planeados, y al final nos consume el conformismo.

Ahora lo malo parece bueno y lo bueno es malo. Nos confunden las ideas y nos absorben las nuestras, haciendo un pensamiento general que debemos seguir.

¿A dónde he llegado ahora? ¿Dónde estoy?

…El mejor, el más atractivo, el más divertido, el que mejor viste, el del mejor cabello, el amigo de todos, el que no falta a las fiestas, el que más cervezas toma, el mejor cuerpo, el mejor deportista, el popular; los zapatos de moda, la ropa de marca, el maquillaje, las tennis más caras, el celular más actual… “estereotipos”. De eso estamos hechos, en eso nos deleitamos siendo, viviendo a través de los ojos de los demás. Si llegáramos a quitarlo todo ¿Qué quedaría? ¿Quiénes seríamos? ¿Me aceptarían?

Cada persona tiene la intención de ser alguien más que eso, ser recordado por algo, ser alguien que deja una marca en las demás. Pero si solo vemos como importante lo de afuera, los adornos, nadie va a recordar lo que pasa, por que así es… las modas pasan.

El vacío que sientes al dejarte llevar por todo este decoro, lo artificial, se llama Dios, no tiene otro nombre, ¿Lo conoces? No es tan aburrido como te lo han descrito, no es tan vergonzoso como te lo demuestran, no es tan innecesario como te dijeron.

Quiero ser diferente, quiero ser recordado, pero no por mi foto sino por mis hechos. ¿Cómo vas a lograrlo siguiendo ahí?

Dejándote arrastrar por las multitudes no vas a ser diferente, tratando de sobresalir por las marcas tampoco, ni siendo el más divertido de tu grupo o el que hace más acrobacias. ¡Puedes ser diferente por que lo eres! ¿Cómo? ¡Por que tú estás hecho para marcar la diferencia!

Te dejo esta oferta: “Ahora los salvaré y serán una bendición. No teman y anímense” Zac 8:13.

manos4nr

¿Qué me dices?

¿Quieres ser del montón o quieres ser tú?

No hay comentarios:

Publicar un comentario

 
Wordpress Theme by wpthemescreator .
Converted To Blogger Template by Anshul .