Sumisa en las sombras camino entre las gentes
Soñaba con verle su rostro aún por las oquedades
Mi dolor me perseguía y hacía pesados mis pies
Pero la ilusión de verle regocijaba todo mi ser.
No quería quedarme sin ser sanada
El paso de 12 años ya plasmaba mi esperanza
Se agotaron mis recursos solo mi fe me quedaba,
Mas tu presencia por mis tierras había sido anunciada.
No me creí digna de cruzarte palabra
Me escurrí entre las ropas de quien estorbaba
Sabía que con tocar la orilla de tu manto me quedaba
la solución de mi vida, la entera gracia.
Sosteniendo mi vientre te he palpado
He sentido tu majestuosidad pasar por mis manos
El milagro se ha logrado, manifestaste tu poder y
Por misericordia tuya y mi fe me sané.
Aún atemorizada y desaparecida la hemorragia
Te has vuelto y preguntado quién te ha tocado,
Yo sabiéndome temblorosa y descubierta,
en tus pies he proclamado mi nombre, me he abalanzado.
Me miraste con compasión y me has dicho con amor:
Hija mía, levántate, tu fe te ha salvado,
Gran parte de mi poder te he manifestado,
Aunque solo una orilla de mi manto hayas tocado
.
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Yo te lo había dejado en facebook, pero para que quede guardado en tu blog :D también. Lo que escribiste:
ResponderEliminar"Es como comer un pastel dulce,
con un sabor y la consistencia
se derrite suavemente por la boca.
Es el sentimiento que genera
al comer algo tan sabroso,
se genera con la lectura
de algo precioso,
donde las letras se desasen
en los ojos y en el alma.
Gracias por haber alimentado con este postre mi alma."