sábado, 5 de agosto de 2017
Honrar a Dios en el trabajo
"Yo esperaba..." hasta que entendí,
que eras tú quién esperaba más de mí.
"No te quejes más"
me dijiste con voz firme,
"Honrame a mí"
Y no podía entender que querías decir.
Escuché a ese siervo tuyo decir
Que todo lo que tenía venía de ti.
Escuché a ese siervo tuyo decir
Que todo tenía alguna razón de existir.
Entendí,
que por tu gracia te alababa con cada madrugada,
Entendí,
Que por tu gracia tu Reino construía mientras labraba.
Entendí,
que con tu ayuda construía las virtudes de tu pueblo.
Entendí,
Que gracias a ti hasta lo más pequeño tiene valor en tu Reino
Los papeles no valían para mí,
Pero tu rostro hallé ahí
Cuando trabajamos con amor,
la vida cambia de color.
Hoy doy gracias por tu misericordia,
Por responder quién debo ser
Por santificarme con los sufrimientos,
Por permitirme aportar desde mi pequeñez.
Te alabo en el pasillo
mientras espero
que abras la puerta
que tanto sueño.
Gracias Señor.
5/8/17
jueves, 3 de diciembre de 2015
La constancia
Que me juzgan por seguirte,
Me rechazan, me insultan, se burlan de mí,
Y todo esto a causa de tu Nombre,
Aunque siento que ya no hay salida,
que los grandes de este mundo me retan por tu Nombre,
es cuando llega la luz y tú, mi Señor,
te glorificas en mí.
La gente te ve a través de mis ojos y mi sonrisa,
no tengo miedo alguno,
me pides que me abandone y confíe en ti,
porque eres tú quien dirige mis batallas.
Me das la elocuencia para enfrentarme a los reyes,
Me das la sabiduría que ninguno podrá resistir ni contradecir.
Muchos me entregarán, familia y mis amigos,
todo a causa de tu Nombre,
aunque sufra y me lastimen, me odien o condenen,
Señor en ti me quedaré.
Pero tú Jesús me dices:
Ni un cabello se te caerá de la cabeza.
Gracias a la constancia
salvarás tu vida.
Basado en Lc 21, 12-18
martes, 12 de junio de 2012
La Higuera Maldecida y Seca
Mc 11, 12-14, 20-26
Jesús que iba de camino siente hambre y se acerca a comer de aquella Higuera que se ve frondosa de sus frutos. No encuentra nada más que esplendor, belleza y hojas… frutos no hay. Para ese tiempo no era de higos, ¿y qué sucede? Jesús le dice: “Nunca jamás nadie coma de sus frutos”.
¿Por qué Jesús se enoja y maldice a aquella Higuera si no eran tiempos de frutos?
La Higuera en la tradición bíblica simboliza al Pueblo de Dios (Israel), Os 9, 10; Jesús al llegar a Jerusalén, encuentra una sociedad que, teniendo la palabra de Dios, no produce frutos, porque no cree que el “tiempo” del reino ya está en medio de ellos; pero además de ello, la fidelidad al plan de Dios, exige dar fruto aún a destiempo.
¿Y cómo lo podríamos entender?
No debemos esperar que el reino venga para empezar a trabajar para Dios, no podemos esperar señales de la venida de Cristo o la cercanía de la finalidad de nuestro paso por el mundo para dar frutos acerca del amor de Dios, de nuestros dones y carismas. Debemos creer, crecer, trabajar y darlo todo para él, por amor a él y con el amor de él.
Tenemos mucho que dar, (no te limites a pensar en lo económico) desde lo material hasta una simple palabra o detalle, puede cambiar el mundo de alguna persona y esta persona cambiará el mundo de alguna otra. Podemos ya abandonar nuestros caprichos y deseos de enriquecimiento material, intelectual, de poder social; y luchar por ese tesoro que nos espera en el cielo, o por la mirada de nuestro padre. ¿Te imaginas escuchar de su boca: bienvenido hijo? ¿Cuánto más quieres esperar? ¿A no tener más oportunidad?
Jesús la seca como señal de la nueva alianza.
Una sociedad así, está condenada a la esterilidad. Pero Jesús que es rico en misericordia nos da 3 claves para que las comunidades cristianas no caigan en la esterilidad ni en la sequedad: la fe sin reservas, la oración confiada y el perdón que favorece la comunión fraterna.
Las claves son simples y accesibles para todos, podemos abrir nuestro corazón y cambiar nuestra vida ahora mismo, no esperemos a secarnos como aquella Higuera estéril, escuchemos la voz de nuestro Señor y pongámonos a ensuciarnos las manos, a perder el miedo por el “qué dirán” por perder los amigos que al final a nada bueno nos conducen. Toma acciones de tu vida y entrégasela al dueño para que empiecen a trabajar juntos. ¡Lo tienes todo!
Reflexiones tomadas de “La Biblia de Nuestro Pueblo” Luis Alonso Schökel, Biblia del Peregrino. América Latina. XI edición, 2009
Nataly Acosta M.
viernes, 23 de abril de 2010
¿Del montón o no?
Cuantas veces me habré sentido simplemente parte del montón, un número entre la gente, un nombre más de la lista.
Cada día nos enfrentamos a toma de decisiones, ya sean precipitadas o con tiempo de análisis, es algo cotidiano. Tratamos de tomar lo más acertado a nuestro paso, lo mejor para nosotros y los nuestros. Las masas también toman decisiones en las cuales nos vemos obligados a aceptar, nos dejamos llevar como las olas mueven a los caracoles. ¿Cuántas veces nos ha pasado esto?
Cuando nos movemos con la multitud llegamos a lugares que no teníamos planeados, y al final nos consume el conformismo.
Ahora lo malo parece bueno y lo bueno es malo. Nos confunden las ideas y nos absorben las nuestras, haciendo un pensamiento general que debemos seguir.
¿A dónde he llegado ahora? ¿Dónde estoy?
…El mejor, el más atractivo, el más divertido, el que mejor viste, el del mejor cabello, el amigo de todos, el que no falta a las fiestas, el que más cervezas toma, el mejor cuerpo, el mejor deportista, el popular; los zapatos de moda, la ropa de marca, el maquillaje, las tennis más caras, el celular más actual… “estereotipos”. De eso estamos hechos, en eso nos deleitamos siendo, viviendo a través de los ojos de los demás. Si llegáramos a quitarlo todo ¿Qué quedaría? ¿Quiénes seríamos? ¿Me aceptarían?
Cada persona tiene la intención de ser alguien más que eso, ser recordado por algo, ser alguien que deja una marca en las demás. Pero si solo vemos como importante lo de afuera, los adornos, nadie va a recordar lo que pasa, por que así es… las modas pasan.
El vacío que sientes al dejarte llevar por todo este decoro, lo artificial, se llama Dios, no tiene otro nombre, ¿Lo conoces? No es tan aburrido como te lo han descrito, no es tan vergonzoso como te lo demuestran, no es tan innecesario como te dijeron.
Quiero ser diferente, quiero ser recordado, pero no por mi foto sino por mis hechos. ¿Cómo vas a lograrlo siguiendo ahí?
Dejándote arrastrar por las multitudes no vas a ser diferente, tratando de sobresalir por las marcas tampoco, ni siendo el más divertido de tu grupo o el que hace más acrobacias. ¡Puedes ser diferente por que lo eres! ¿Cómo? ¡Por que tú estás hecho para marcar la diferencia!
Te dejo esta oferta: “Ahora los salvaré y serán una bendición. No teman y anímense” Zac 8:13.
¿Qué me dices?
¿Quieres ser del montón o quieres ser tú?
jueves, 4 de marzo de 2010
¿Qué cargas en la maleta de tu vida?
¿Que llevas en tu maleta? ¿Qué has cargado en ella? ¿Cuanto llevas encima?
Piensa cuanto tienes en tu maleta de la vida. Algunos tienen su propia casa, otros una habitación, ¿Cuantas paredes metes en tu maleta? ¿Cuantos zapatos, cuantas piezas de ropa, cuantos libros? Piensa en todo eso que tienes material.
Ahora piensa en todo eso espiritual, todo lo mental, ¿Cuanto tienes? Ahora… ¿Qué llevas? alegrías, tristezas, preocupaciones, decepciones, rencores, agradecimientos..?
Y ahora que ya has metido todo, dime… ¿Puedes cargar todo esto? ¿Puedes caminar, puedes subir la colina?
Muchas veces nos ocupamos de todo lo material que creemos necesitar, nos preocupamos por ello, lo peleamos, nos esforzamos por conseguirlo, lo atesoramos, y al final… ¿cuanto peso le agregas?Es cansado algunas veces, por eso, es importante saber reconocer que es lo que debemos cargar, que cosas ya queremos dejar, que cosas nuevas vamos a meter. ..
Creemos que es mejor enterrar nuestros sentimientos en el fondo de la maleta, pero seguimos cargándole, sigue estando en ella.
Recuerda que en las emergencias se lleva solo lo necesario, y en este camino al cielo… ¿Que quieres llevar en la maleta?
lunes, 1 de marzo de 2010
Hacer bien lo que se tiene que hacer
Un día sentada en la sala de mi casa decidí encender el televisor, puse el canal EWTN y escuchaba a un sacerdote contar una historia que decía algo así: “Estaba una Hermana barriendo un corredor de su convento, dando golpes al piso, dejando basura tirada, realmente haciendo un mal trabajo. En eso la Madre superiora que la observa, se le acerca y le pregunta: -Hermana cuénteme, ¿Usted por que barre?. La hermana a tal pregunta con gran gracia le responde a la Madre superiora: –Por el amor a Dios, Madre, por el amor a Dios.
A la madre ante tal respuesta le contesta vacilante: -Hermana entonces que poco amor le tiene usted al Señor, por que va barriendo muy mal, dejó un montón de polvo tirado.”
San Francisco de Sales nos dice: “Lo importante es hacer bien lo que se tiene que hacer, y hacerlo todo por el amor a Dios”.
En esto consiste la santidad, no importa profesión, el oficio, a lo que nos dediquemos o lo que sea que hagamos durante el día, debemos hacer las cosas con amor, por amor y en el amor de nuestro Señor; por lo tanto no solo hay que hacerlo bien, sino, hacerlo muy bien.
domingo, 28 de febrero de 2010
Hija tu fe te ha sanado
Sumisa en las sombras camino entre las gentes
Soñaba con verle su rostro aún por las oquedades
Mi dolor me perseguía y hacía pesados mis pies
Pero la ilusión de verle regocijaba todo mi ser.
No quería quedarme sin ser sanada
El paso de 12 años ya plasmaba mi esperanza
Se agotaron mis recursos solo mi fe me quedaba,
Mas tu presencia por mis tierras había sido anunciada.
No me creí digna de cruzarte palabra
Me escurrí entre las ropas de quien estorbaba
Sabía que con tocar la orilla de tu manto me quedaba
la solución de mi vida, la entera gracia.
Sosteniendo mi vientre te he palpado
He sentido tu majestuosidad pasar por mis manos
El milagro se ha logrado, manifestaste tu poder y
Por misericordia tuya y mi fe me sané.
Aún atemorizada y desaparecida la hemorragia
Te has vuelto y preguntado quién te ha tocado,
Yo sabiéndome temblorosa y descubierta,
en tus pies he proclamado mi nombre, me he abalanzado.
Me miraste con compasión y me has dicho con amor:
Hija mía, levántate, tu fe te ha salvado,
Gran parte de mi poder te he manifestado,
Aunque solo una orilla de mi manto hayas tocado
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